BODAS DE ORO HOSPITALARIAS
El futuro era incierto, y la misión a la que eran enviadas tenía un alto grado de esfuerzo y complejidad, pero al mismo tiempo les movía la pasión y el amor a Dios y al hermano necesitado. Sentían la fuerza y el apoyo de la comunidad y la confianza en el Corazón de Jesús y en María Nuestra Madre. Hoy, a los 50 años de andadura, continúan sirviendo al Señor con la misma frescura y entusiasmo, pero con la madurez de una vida que ha sabido comprometerse con la causa de las personas más vulnerables, en diferentes lugares y servicios hospitalarios, porque el corazón de la hermana hospitalaria, al estilo del de Benito Menni no tiene fronteras, no sabe decir basta. Gracias, hermanas, por tanta generosidad. Vuestra vida, a través de tantos gestos de hospitalidad, va narrando una historia de amor, de fidelidad y de entrega incondicional. Nuestro reconocimiento y orgullo a tanta labor realizada a lo largo de estos años. Sois un ejemplo de coraje, de ternura y de esperanza. Con toda la familia hospitalaria compartimos la alegría y la fiesta en vuestro aniversario y damos gracias al Señor por cada una de vosotras y por lo que representáis dentro de la Comunidad hospitalaria. ¡FELICIDADES! ¡ENHORABUENA!