«CUIDA DE ÉL». LA COMPASIÓN COMO EJERCICIO SINODAL DE SANACIÓN
En esta XXXI Jornada Mundial del Enfermo, en pleno camino sinodal, el Papa Francisco nos invita a reflexionar sobre el hecho de que, es precisamente a través de la experiencia de la fragilidad y de la enfermedad, como podemos aprender a caminar juntos según el estilo de Dios, que es cercanía, compasión y ternura. También en su mensaje nos recuerda que nunca estamos preparados para la enfermedad y, a menudo, ni siquiera para admitir el avance de la edad. Tenemos miedo a la vulnerabilidad y la cultura actual nos empuja a negarla. No hay lugar para la fragilidad. Puede suceder, entonces, que los demás nos abandonen, o que nos parezca que debemos abandonarlos, para no ser una carga para ellos. Así comienza la soledad, y nos envenena el sentimiento amargo de una injusticia. Todos somos frágiles y vulnerables; todos necesitamos esa atención compasiva, que sabe detenerse, acercarse, curar y levantar, como hizo el samaritano. Como Institución socio-sanitaria y de Iglesia, Hermanas Hospitalarias, acoge este mensaje poniendo el acento en la práctica de la hospitalidad que nos define y que consiste en ofrecer espacio y tiempo, atención y cuidado, humanidad y recursos, a los destinatarios de nuestra misión, especialmente a las personas más vulnerables. El día 11 de febrero, además, celebramos la Virgen de Lourdes, Salud de los enfermos, a ella le presentamos a cada una de las personas que atendemos en nuestros centros y dispositivos.