HOSPITALARIAS DE DIAMANTE
Celebrar 75 años de consagración al Señor, habla de llamada fiel por parte de Dios y también de respuesta generosa por parte de nuestras hermanas: que, a ejemplo de María, se consagraron para responder con fidelidad a su Plan de Amor durante todos estos años. Una celebración donde se recordó especialmente, a sus familias: padres, hermanos, sobrinos... hogar cálido, donde aprendieron a vivir la hospitalidad; también recordamos a aquellas hermanas hospitalarias con las que más relación han tenido y más les han acompañado y ayudado en su historia vocacional. Y de una forma especial y lleno de cariño al personal y hermanas que hoy las cuidáis, las ayudáis y lleváis con ellas la cruz de cada día. También tuvieron un recuerdo por los enfermos “vivas imágenes de Jesús” en quienes ellas han podido desvelar y ofrecer el Amor Misericordioso que Dios les ha regalado. Cándida, Elda, Irene, Teresa, Carmen renuevan su Alianza con amor y entrega a Jesús, el Buen Samaritano, que les ha guiado, acompañado, amado y a QUIEN ellas han buscado siempre, le han entregado su vida, su amor en un compromiso fiel de misión hospitalaria y de vida consagrada. Nos unimos a ellas y con ellas, por ellas y en su nombre, alabamos y bendecimos al Señor por su inmensa misericordia. Felicidades a las cinco por estas bodas de diamante.