Jornada Mundial del Enfermo: la importancia de asistir a las personas enfermas y a quienes las cuidan
En Fundación Hospitalarias tenemos el firme compromiso de seguir acompañando a las personas más vulnerables en sus necesidades socio-sanitarias, combinando ciencia y humanización, y proporcionando una atención integral centrada en la persona, que aborda no solo sus necesidades físicas, sino también emocionales, sociales y espirituales. Desde nuestras raíces cristianas, entendemos la enfermedad no solo como un momento de prueba, sino también como un espacio en el que la esperanza y la misericordia se manifiestan de manera concreta, a través de gestos de cercanía, compasión y acompañamiento. Por ello, nos unimos a los tres mensajes del Papa Francisco en la Jornada de este año, que nos sirven como guía en nuestra labor diaria:
- El encuentro: como oportunidad de reconocer en la enfermedad el rostro de Cristo.
- El don: que nos impulsa a vivir la esperanza con alegría y gratitud.
- El compartir: como un acto de amor y servicio que nos ayuda a crecer en comunión.
La Conferencia Episcopal Española, bajo el lema “En esperanza fuimos salvados”, nos llama a profundizar en el sentido del Jubileo, que este año está dedicado a la reconciliación, la conversión y la renovación espiritual. La Campaña del Enfermo 2025, que se desarrolla entre el 11 de febrero y el 5 de mayo (Pascua del Enfermo), nos invita a ser portadores de esperanza y consuelo en nuestras comunidades. Nuestra atención basada en valores nos diferencia Nuestros valores han caracterizado nuestra atención desde los inicios: hospitalidad como valor central, humanidad en la atención, sensibilidad por los excluidos, servicio a los enfermos y necesitados, calidad profesional, salud integral, ética en la actuación, acogida liberadora y conciencia histórica En la Jornada de este año, bajo el lema pastoral "Generando vida y esperanza desde la misericordia", queremos centrar nuestro mensaje en la respuesta al dolor y la fragilidad humana, reconociendo en cada persona atendida no solo su necesidad de cuidados, sino también su dignidad y valor. También queremos dar las gracias a todas las personas que, con su dedicación y compromiso, nos permiten ofrecer un acompañamiento lleno de humanidad. En nuestra Comunidad Hospitalaria, cada profesional, hermana hospitalaria y persona voluntaria tiene un papel crucial en la creación de un ambiente donde nadie se sienta solo, olvidado o excluido. Que el valor de la hospitalidad nos guíe en este camino de servicio y apoyo a quienes más lo necesitan.